El casco histórico se extiende entre los barrios de Monserrat y San Telmo. Allí se encuentra la famosa Plaza de Mayo, la más importante de la ciudad. Es conocida entre otras cosas por haber sido el lugar elegido por los porteños para llevar a cabo sus grandes manifestaciones. Entre sus construcciones más notables, destaca el edificio histórico de la Casa Rosada, sede del Gobierno Nacional. En el centro de la plaza está ubicada la Pirámide de Mayo. Fue el primer monumento de la ciudad, erigido en conmemoración a la independencia de 1810. Alrededor de la plaza se construyeron los edificios más importantes de Buenos Aires en tiempos de su fundación. En frente de ésta se distingue el Cabildo, imponente edificio de principios del siglo XVII. Entre sus muros se fraguó la independencia de España.
La Catedral Metropolitana es otra de las construcciones notables que se pueden visitar en las inmediaciones de la Plaza de Mayo. Llama la atención la atípica pero hermosa fachada de estilo neoclásico. El templo fue construido en 1593, aunque no conserva su aspecto original. La fachada pertenece a una época más cercana de principios del siglo XIX. Buenos Aires se distingue sobre todo por sus barrios más populares. El de La Boca es uno de lo más tradicionales, en torno a él se agruparon los inmigrantes llegados de Europa. El pintoresco Caminito conserva los vestigios de aquel tiempo. Suelos adoquinados y fachadas que lucen con llamativos colores. Sin duda uno de los rincones con más encanto de la ciudad.Y si queremos conocer de cerca la máxima expresión del arte más enraizado y al mismo tiempo más internacional de Buenos Aires, tenemos que acercarnos al Barrio de San Telmo. Allí se encuentran la mayoría de las casas de tango de la ciudad. Este singular baile nació a finales del siglo XIX entre las clases más desarraigadas. En un principio fue mal acogido entre la sociedad más puritana, por ser considerado como pecaminoso. Hoy en día va completamente ligado a Buenos Aires y Argentina.
El barrio de Puerto Madero es la zona más moderna de la ciudad. Es otra de las visitas imprescindibles para el turista. En torno a él se concentra gran parte de la zona de ocio de Buenos Aires; bares, tiendas e innumerables restaurantes de buena calidad. La ciudad posee una oferta gastronómica envidiable. La cocina más diversa de todas partes del mundo tiene un sitio en sus restaurantes. Las pastas y pizzas son de gran calidad, se nota la influencia de los inmigrantes italianos. Pero sin en algo destaca por encima de todo, es en sus exquisitas carnes. Probablemente no probarás en ningún otro rincón del mundo unas parrilladas tan sabrosas como las que preparan en Buenos Aires. Los caldos y vinos de la región también son de una calidad excelente. Los postres, sobre todo los elaborados con chocolate, gozan de muy buena reputación. Seguro que harán las delicias de los más golosos. Recuerda cuando te dispongas a pedir el menú, que las raciones que sirven son extremadamente generosas. Para que te hagas una idea, equivalen al doble de la cantidad que estamos acostumbrados a tomar en cualquier restaurante de aquí. Los argentinos son grandes comedores. Existen muy buenos restaurante por toda la ciudad, pero si me permites darte una sugerencia, te recomiendo que te acerques a alguna de las Parrilas de la zona de Puerto Madero. La calidad de sus carnes y el modo de prepararlas es inigualable.