Este tranquilo rincón del Caribe forma parte de la nación de Colombia. Aunque el idioma oficial es el español, la mayor parte de los nativos hablan también el criollo y el inglés. Sus gentes son tranquilas y su calido clima tropical es tan estable y agradable durante todo el año que las temperaturas no superan los 30º, y tan solo las grandes tormentas o las rachas de vientos del este hacen que desciendan hasta los 25º algunas noches. A lo largo de la costa, desde Punta Hansa a Orange Hill, encontrarás distintos hoteles y apartamentos de lujo que han sido construidos junto al mar, para que disfrutes cada mañana de unas fantásticas vistas panorámicas.
Si realmente buscas pasar unos día de relax lo mejor es reservar habitación en un hotel en régimen “todo incluido”, para así olvidarte de los asuntos prácticos y dedicarte a disfrutar con sencillez de unos días en la playa. Los hoteles que ofertan el completo cuidado de sus clientes son los que ofrecen una mayor calidad en sus servicios. Están situados junto a espectaculares playas con bares, hermosos jardines e instalaciones deportivas. Las distancias son muy pequeñas en Santa Catalina y la playa está a unos minutos andando por lo que podrás realizar todas las comidas en el hotel. Además ellos se encargarán de facilitar todos lo que necesites sin coste ninguno. Podrás también realizar en sus instalaciones actividades lúdicas de todo tipo: clases de baile, pilates, aeróbic, shows nocturnos, concursos y fiestas. Uno de los más bellos alojamientos de lujo es el hotel de cinco estrellas Royal Aquarium, compuesto por varios edificios circulares construidos junto al mar. Entre sus comodidades se incluyen los espacios y actividades para niños, tan necesarias si viajas con tus hijos. Sólo o acompañado los días pasarán de forma muy agradable y te tratarán como un rey.
Las playas de San Andrés son un paraíso para el descanso y constituyen el principal atractivo de la isla. Sus aguas son tranquilas y sosegadas, por lo que su transparencia y color azul turquesa no se ven empañados por las algas ni la arena que podrían transportar las mareas. La naturaleza calmada de sus aguas se debe a una barrera de coral, y las hace especialmente atractiva para el buceo y el snorkel. Si no has practicado nunca estos deportes acuáticos puede ser un momento perfecto para aprender. Hay cerca de los hoteles varias escuelas de submarinismo que están acostumbrados a tratar con principiantes que quieren descubrir la belleza que se esconde bajo las olas. Por experiencia te puedo decir que su trato es excelente, con ellos puedes realizar excursiones en lancha a dos islotes cercanos para bucear y ver la fauna submarina del arrecife.Algunos lugares de la isla evocan tiempos de exploradores, piratas y aventureros. Si quieres sentirte como un auténtico pirata puedes visitar la “Cueva de Morgan”, está preparada para los turistas pero es una visita divertida. La ciudad de San Andrés es otra de las visitas que puedes realizar para revivir el periodo colonial de la isla, cuando sus escasos kilómetros de tierra pertenecían a la Corona de España. No es una población grande, un paseo por la Avenida Newball y por el puerto te conducirán a conocer sus emblemáticos edificios históricos. ¿Y por qué no visitar también el parque de Simón Bolívar o los barrios de casas de madera? En las calles encontraras niños divirtiéndose, y verás ventanas y puertas abiertas de par en par donde asoman mujeres sonrientes, escenas que muestran lo relajado y seguro que viven en la isla. Los restaurantes de la ciudad te permitirán saborear varios platos condimentados con yuca, especies o leche de coco. El más popular es el exquisito rondón: una cazuela de pescado y caracoles que son cocidos en leche de coco a fuego lento. También puedes comprar el dumbling como souvenir para la familia, les encantará probar esta dulce torta. Si te gusta salir de compras recuerda que la isla es puerto libre, en sus tiendas y centros comerciales puedes conseguir muy buenos precios en licores, perfumes, y ropa de marca.
No puedo dejar de hablar de las memorables noches caribeñas. Tres opciones son las más populares tras la cena de pescado o marisco: reggae en la playa, espectáculos de danzas tradicionales y las discotecas de música tecno. La más tranquila pero no menos atractiva opción es tomar un ron en alguno de los bares de la playa, cercanos al hotel y abiertos algunos 24 horas. Allí puedes invitar a tus nuevos amigos y amigas a los mejores cócteles (el más popular es el de ron con coco), mientras escuchas los ritmos del reggae o el calypso hasta altas horas de la noche. También son un lugar romántico donde ver junto a tu pareja como la luna surge por encima del horizonte e ilumina las aguas.
El aeropuerto de San Andrés, con vuelos regulares y de bajo coste, es la puerta de entrada y salida a este paraíso tropical. Aunque es pequeño ha sido remodelado y modernizado para acoger al turismo. A diario recibe vuelos desde Colombia y otros países del Caribe y Sudamérica. Para viajar desde España no existen vuelos regulares directos, pero es posible hacer escala en Cuba. También sirve este pequeño aeropuerto para visitar la cercana isla de Providencia, son tan solo 20 minutos en avión o 8 horas en barco las que hay que cubrir para conocer otra de las perlas del Caribe.